Cómo limpiar una jeringa de laboratorio

Limpiar las jeringas de laboratorio ayuda a prevenir la contaminación y garantiza una dosificación precisa. Siempre debe seguir los protocolos de su institución y del fabricante de su jeringa. Los requisitos específicos de limpieza pueden variar según el uso previsto de la jeringa, su composición material y el fluido de muestra introducido. Aquí hay un protocolo típico para limpiar una jeringa de laboratorio.
Materiales para limpiar una jeringa
- Detergente suave o jabón como Alconox ®
- Agua limpia (preferiblemente destilada o estéril)
- Paño limpio sin pelusa o toallas de papel
- Recipiente desechable para materiales usados
- Guantes (opcional, pero recomendado)
- Cepillos micro de limpieza (opcional)
Procedimiento para limpiar una jeringa
- Prepare su superficie de trabajo. Si va a manipular materiales peligrosos, use ropa protectora adecuada como guantes y gafas. Luego, limpie y organice su espacio de trabajo, colocando todos los materiales al alcance de la mano.
- Vacíe la jeringa. Si queda algún líquido dentro, presione el émbolo para evacuar el contenido. Use los protocolos adecuados para desechar el líquido.
- Desmonte su jeringa de laboratorio retirando el émbolo. Sin embargo, asegúrese de consultar con el fabricante, ya que algunas jeringas están calibradas y tienen una punta de émbolo de PTFE. La extracción completa del émbolo puede deformar esta punta.
- Enjuague la jeringa de laboratorio a fondo con agua tibia, por dentro y por fuera, para eliminar cualquier residuo. Si es necesario, vuelva a colocar el émbolo y presiónelo para expulsar los líquidos restantes. Repita este paso varias veces.
- Si su jeringa tiene partes desmontables como el émbolo, retírelas y límpielas individualmente, si el fabricante lo recomienda. Luego, enjuague todas las partes de la jeringa bajo agua corriente.
- Prepare su solución de limpieza según las indicaciones del fabricante. Normalmente, puede llenar un recipiente con agua tibia y añadir una pequeña cantidad de detergente suave. Mezcle suavemente para crear una solución jabonosa.
- Para limpiar la jeringa de laboratorio, sumérjala (y todos sus componentes) en la solución detergente. Asegúrese de verificar la duración recomendada de la inmersión según el fabricante. Use un cepillo suave o un paño sin pelusa para limpiar suavemente las superficies exteriores e interiores del cilindro de la jeringa. Preste especial atención a las áreas donde pueda haber residuos.
NOTA: Si su jeringa tiene marcas en el cilindro, tenga cuidado de no frotarlas hasta borrarlas.
CONSEJO: Para jeringas pequeñas como las NanoFil™ de WPI, puede usar Agujas flexibles MicroFil para rellenar por detrás la jeringa NanoFil™ y enjuagar su interior.
- Limpie todos los componentes de la jeringa de laboratorio, como el émbolo, usando la misma solución detergente y paño. Limpie todas las superficies a fondo.
- Enjuague todas las partes de la jeringa y sus componentes con agua tibia limpia para eliminar cualquier residuo de jabón.
- Seque suavemente la jeringa y sus componentes con un paño limpio sin pelusa o toalla de papel. Asegúrese de que no quede humedad, especialmente en áreas de difícil acceso.
- Cuando todos los componentes de la jeringa estén completamente secos, vuelva a armar la jeringa.
- Inspeccione visualmente la jeringa y sus componentes para asegurarse de que estén limpios y sin residuos.
- Guarde la jeringa limpia en un ambiente estéril, como una bolsa plástica sellada o un recipiente de almacenamiento dedicado.
Limpiar adecuadamente sus jeringas de laboratorio asegura la durabilidad de la jeringa y la seguridad en su uso. Si tiene alguna pregunta sobre las jeringas WPI, llámenos al (866) 606-1974 o envíenos un correo electrónico a wpi@wpiinc.com.